Esta plaza es famosa por albergar el Monasterio de las Descalzas Reales, fundado en 1559 por Juana de Austria, hermana de Felipe II. Originalmente, fue el palacio de Carlos I e Isabel de Portugal, y más tarde se convirtió en convento. Aquí vivieron muchas nobles y reinas que donaron sus riquezas, lo que lo convierte en un auténtico tesoro de arte y reliquias. El convento alberga una importante colección de pinturas, esculturas y tapices de gran valor histórico.
Consejo: Considera realizar una visita guiada para aprender sobre la vida de las monjas y los tesoros artísticos que se encuentran en el monasterio.